Lo que el autor quiere dar a entender es que demos una mirada analítica del
fenómeno Internet, su impacto y de la necesidad de crear un nuevo periodismo
fundamentándose en los nuevos códigos que se desarrollan en ella.
La necesidad de adaptar el lenguaje y las formas de la Web que nos ofrece
cuando la televisión apenas estaba en sus inicios Este medio tuvo que
desarrollar su propio lenguaje y quedó demostrado cuando comenzó a
popularizarse en los años 50. En esos tiempos, muchos periodistas radiofónicos
empezaron a trabajar en ella sin un mucho éxito, lo que dejó claro, que no se
puede hacer radio en televisión, así como no se puede hacer un periodismo
tradicional dentro del Internet.
Desde la experiencia del autor, nos quiere enseñar que el cambio de la sociedad
en la Red, todos conectados, todos aportando contenidos, convirtiéndose en
emisores, con voz propia. Se sitúa a los medios de comunicación dentro de un
ámbito donde la marca, no es suficiente para garantizar la audiencia, donde la
voz en el ciberespacio es similar, sin distinguir las unas de las otras. La
audiencia no está garantizada a no ser que tengas algo que decir.
En resumen, puedo decir que “La prensa sin Gutenberg es un libro que
realiza una revisión de antecedentes sobre lo sucedido a la prensa ante la
aparición de nuevos medios y modelos comunicativos, que no muestra ningún tipo
de miedo ante lo novedoso y que, de hecho, ofrece una visión sincera y limpia,
sin distorsiones, de lo que ha sucedido en la prensa desde la popularización de
Internet
